“El esclarecimiento espiritual ayuda a evitar errores graves”
Humberto Rodrigues
Reiteramos constantemente la importancia del esclarecimiento espiritual. ¿Y por qué él es sustancial? Porque previene de errores graves, evitando que el mal uso del libre albedrío transforme circunstancias favorables en experiencias difíciles de ser conducidas.
Estar espiritualmente esclarecido significa vivir en paz con la propia consciencia: cultivar pensamientos positivos y accionar siempre con honestidad, no perjudicando al prójimo ni provocando sufrimientos. La persona esclarecida reconoce sus fallas y encuentra coraje para transformarlas en actitudes constructivas a lo largo de su permanencia en este mundo. No es de extrañar que el esclarecimiento espiritual sea tan importante.
Luego, la espiritualidad no es una utopía, una ilusión distante, sino una realidad accesible y presente en lo cotidiano de todas las personas, manifestándose en los pensamientos y sentimientos, en las acciones y actitudes. De ahí la necesidad de tener pensamientos elevados, pues pensar bien es tener consciencia de sí mismo en la condición de espíritu en posesión de un cuerpo físico, estando por tanto, conscientes de sus potencialidades y limitaciones.
Sin embargo, aunque sea natural y previsible que el ser humano cometa errores, estos siempre traen lecciones valiosas, y el esclarecimiento espiritual amplía la capacidad de evitarlos. Muchos errores se repiten por fuerza del hábito, sin que la persona perciba que su comportamiento inadecuado le causa sufrimientos, así como a aquellos que la rodean. Por esa razón, es indispensable que ella mire para sí misma e identifique las actitudes que generan dolores morales para sí y para el prójimo.
Por lo tanto, el esclarecimiento espiritual desempeña un papel fundamental en la vida de cada persona. Nos posibilita comprender el verdadero sentido de la humildad, reconocer las propias faltas y pedir disculpas si fuera necesario.
Cuando alguien se dispone a corregir sus imperfecciones de forma consciente y racional, ya alcanza un éxito significativo, pues demuestra haber iniciado su proceso de perfeccionamiento espiritual. Ese camino fortalece la determinación de evitar errores recurrentes, por medio de pensamientos elevados y conducta ejemplar.
Traducido al español por Adelina González Bermúdez

