Lectura del Mes – Junio 2026

La filosofía de RC nos permite construir un mundo mejor.

Huberto Rodrigues

Todas las personas que frecuentan las reuniones públicas de las casas racionalistas cristianas, al mantener pensamientos firmes,disciplinaos y elevados, entran en contacto con las Fuerzas Superiores. Estos espíritus del Astral Superior coordinan, en campo astral, las actividades espiritualistas realizadas en el plano físico, fortaleciendo las corrientes vibracionales positivas que envuelven la atmósfera fluídica de la Tierra. Esa actuación, aunque invisible, es real y favorece el equilibrio psíquico individual y colectivo.

Al estudiar la filosofía racionalista cristiana y aplicar sus enseñanzas diariamente, los racionalistas cristianos se tornan ejemplos de conducta equilibrada. No alcanza adquirir conocimiento;  es necesario vivirlos en los procedimientos habituales. Al constituir hogares con base en el respeto, en el entendimiento, en el diálogo y en la responsabilidad, contribuyen para la formación de personas más conscientes y preparadas para la convivencia social.

Espiritualmente fortalecidos y por lo tanto, mentalmente equilibrados, los racionalistas cristianos se tornan mas aptos para analizar situaciones con claridad y accionar con ponderación, evitando decisiones precipitadas. En estas condiciones, pueden auxiliar a aquellos que se encuentran en dificultad, sea por medio de una orientación oportuna, sea por ejemplo de equilibrio y firmeza, tan necesarios en una sociedad marcada por desajustes ocurrentes por la falta de esclarecimiento espiritual.

Los que procuran vivir de acuerdo con la filosofía de vida del Racionalismo Cristiano contribuyen para la construcción de un mundo más equilibrado y armónico. La vida disciplinada, el trabajo constante y la determinación son indispensables al progreso material y al crecimiento espiritual, generando beneficios duraderos para todos.

Esos resultados no se limitan al campo individual, pues se extienden e influencian positivamente a familiares y demás personas de su entorno. Por eso, vale la pena cultivar pensamientos elevados, accionar con rectitud de carácter y disciplinar el vivir cotidiano. Esa seguridad interior se desarrolla en la medida en que se fortalece la confianza en la propia capacidad de superar las dificultades.

La vida está subordinada a las leyes evolutivas, que actúan de forma precisa y constante. Cada acción genera consecuencias compatibles con su naturaleza. Comprender esas leyes trascendentales elimina concepciones equivocadas, como suerte, azar, destino o milagro, y lleva al ser humano a asumir mayor responsabilidad por sus pensamientos y actos.

Todos poseen recursos valiosos que deben ser utilizados. Esa fuerza interior, cuando bien dirigida, posibilita mantener el equilibrio psíquico y accionar con discernimiento interior, a fin de enfrentar y vencer los desafíos de la vida. Para eso es necesario cultivarla por medio de pensamientos elevados y vigilancia constante sobre la propia conducta.

Así, con perseverancia, disciplina y claridad de propósito, cada racionalista cristiano puede fortalecerse interiormente,contribuir para ambientes fluídicos más diáfanos y seguir con seguridad en su proceso de evolución espiritual, en conformidad con las naturales e inmutables leyes evolutivas.   

Traducido al español por Adelina González Bermúdez.